Puede que sea un incordio, pero la destreza atlética de Hanamichi y su fuerza monstruosa no han pasado desapercibidas para el capitán del equipo de judo de Shohoku. Con la esperanza de llevar a su grupo a un título nacional, el capitán de judo está dispuesto a hacer lo que sea para alejar a Hanamichi de la cancha y ponerlo en el tatami de entrenamiento. ¿Convencerá Hanamichi, mediante sobornos, de que el judo es el camino a seguir, o seguirá siendo un jugador de baloncesto hasta el final?